SANTUARIO PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE LOURDES

Gruta y Basílica. Quinta Normal, Santiago de Chile.


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“María de Lourdes: Acompaña con la misericordia de Dios al mundo que migra en el dolor y la esperanza”

Novena y Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes 2022

Lourdes

Queridos amigos, queridos hermanos:

Sabemos que el foco iluminador para todo cristiano es el Evangelio, la Palabra de Dios, por eso comentamos, de manera breve, el hermoso texto tan conocido del Buen Samaritano (Lucas 10, 25-37), de quien destacamos cinco pasos o momentos existenciales en el camino de tratar al otro con misericordia.

Como Familia Asuncionista, nuestro foco iluminador es nuestro carisma, es el “Venga tu Reino”. Carisma que es don de Dios para la Iglesia y para el mundo, y que hoy se ve desafiado ante la problemática global de la migración, el desplazamiento, los refugiados, la trata de personas y la crisis ecológica, que como humanidad vivimos. Para abordar este problema mundial de los migrantes vulnerables, teñido de sufrimiento y dolor, es necesario hacer lo que hizo el buen samaritano con la víctima que está tirada en el camino, debatiéndose entre la vida y la muerte, y que “lo trató con misericordia”. Nos dejamos ayudar recorriendo estos cinco pasos:

1. “Lo vio”. Quien ha sido asaltado, desnudado, herido y quien está medio muerto, es visto por el buen samaritano. No es invisible para él. Tiene una mirada, la mirada de la misericordia, que necesitamos como familia Asunción, donde no podemos hacer caso omiso a esta problemática de nuestro mundo: es la mirada de Reino, es la mirada que saca del anonimato y la invisibilidad para tratar con misericordia. Es urgente el advenimiento del Reino en estas situaciones inhumanas e injustas. No podemos pasar de largo como el levita y el sacerdote. Es necesaria la concientización para ver la migración y los migrantes como una oportunidad y como un llamado del Espíritu a tener una amplitud de miras, y dar una respuesta a este mundo en movimiento, este pueblo de Dios en movimiento. Es la mirada cristocéntrica de nuestro carisma Asuncionista, ver el rostro de Jesucristo misericordioso presente en el rostro sufriente y herido de nuestros hermanos migrantes.

2. “Se compadeció”: Tener una mirada de misericordia nos llevará a la compasión, a sufrir con, a padecer con, a colocarnos en el lugar del otro. Ese otro que dejándolo pasar por el corazón es mi hermano, es una persona, es un hijo de Dios, es un miembro del pueblo de Dios, que busca un mejor futuro, que quiere luchar por encontrar nuevas posibilidades y que se aventura a dejar su patria, su cultura, su familia, sus sueños y proyectos, lo deja todo y se pone en camino. Nuestro carisma Asuncionista tiene como riqueza la vida fraterna, la vida comunitaria, que hoy a su interior se ve potenciada y desafiada por la interculturalidad, la internacionalidad y la intergeneracionalidad. Hoy nos desafía el hecho de estar invitados a crear una cultura “Fratelli”, como dice el Papa Francisco en su encíclica, la fraternidad universal, la amistad social. Es un grito que no debe ser silenciado, pues de lo contrario, las sociedades cierran sus fronteras buscando su propia comodidad y negándose a cualquier posibilidad de ayuda solidaria.

3. “Le echó aceite y vino en las heridas y se las vendó”. El samaritano no se queda solamente en teoría, cálculos y reflexiones exhaustivas, sino que actúa, da paso a la acción misionera, abre puertas para curar, para sanar, para liberar y para dignificar. Somos familia Asunción apostólica, que nos caracteriza la pasión por el Reino en la realización de la misión evangelizadora como Iglesia. Misión que no podemos realizar solos y aislados, cada quien desde nuestra propia trinchera. Es necesario compartir la misión como familia carismática, juntos somos más y necesitamos estar atentos por dónde sopla el Espíritu de Dios que quiere movilizar una concientización y una misión local y global, para que los migrantes sean una prioridad y una causa de Reino en nuestras acciones pastorales.

4. “Montándolo en su propia cabalgadura, lo condujo a una posada y lo cuidó”. El buen samaritano moviliza, transporta a quien está tirado en el camino, se desacomoda de su propia montura y busca ayuda, busca apoyo. Desde nuestro carisma Asuncionista, estamos desafiados a ser creativos, a ser imaginativos, a ser audaces, para desacomodarnos de nuestras estructuras y nuestras organizaciones y prácticas, para poder apoyarnos, para poder generar vínculos, y para soñar y proyectar nuevas misiones, nuevas visiones, nuevos servicios para ofrecer un cuidado pastoral desde la samaritaneidad y dar pasos en la conversión pastoral que nos pide el Papa Francisco.

5. “Sacó dos monedas, se las dio al dueño de la posada y le encargó: «Cuida de él, y lo que gastes de más te lo pagaré a la vuelta»”. El buen samaritano no hace cálculos de cuánto va a ganar para su bien personal y para su ventaja. Invierte, destina recursos para que la víctima llegue a su recuperación total. Nuestro carisma Asunción tiene como rasgo distintivo el desinterés, la generosidad, el desprendimiento, la defensa de los derechos de Dios, valores que nos han de llevar a confiar en la providencia de Dios y a ver recursos humanos y materiales para el acompañamiento de esta problemática mundial. Soñemos y proyectemos en familia Asunción, la atención a esta problemática migratoria que no da espera.

Si el pueblo de Dios se mueve, la Iglesia se mueve. La migración es un desafío universal y para todos. La crisis migratoria urge nuestra caridad. Es urgente superar todas aquellas actitudes, palabras y actos que generan discordia, tensiones inútiles y odiosidad entre nosotros. Gran preocupación nos produce la situación que están viviendo los migrantes que llegan a nuestras fronteras; urge a que asumamos como sociedad, como Iglesia y como Asunción, una respuesta que respete su dignidad. La crisis migratoria nos interpela profundamente, así como las causas que la provocan.

“María de Lourdes: Acompaña con la misericordia de Dios al mundo que migra en el dolor y la esperanza”.

P. PEDRO ELÍAS PEDRAZA Z., A.A.

Párroco y Rector

Santuario Parroquia Nuestra Señora de Lourdes.

Santiago de Chile, Febrero de 2022.

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